martes, 15 de noviembre de 2011

Fundiciones - MDE11/MAMM - Por: Camilo Andrés López Valencia



El MDE11 es una experiencia entre la creatividad, lo nuevo y lo futurista, y lo clásico, el recuerdo y la memoria. La memoria que en el Museo de Arte Moderno de Medellín se ve homenajeada conservando la figura de la mayoría de estructuras de los antiguos Talleres Robledo, ubicados en la histórica zona industrial de nuestra ciudad.
Hablar de lo nuevo es hablar de las obras, la creatividad siempre se proyecta y nos enseña sobre la mente y el qué hacer de personas que ven e imaginan el mundo y el futuro con otros ojos, personas que se atreven a soñar y con notorias habilidades logran plasmar mágicamente esos sueños en sus obras maestras por demás.


Siempre, la apertura mental se ve en estos trabajos, obras referentes al sexo, tratados sin tapujos y de manera artística, muestran la evolución de las mentes y la evolución de las maneras para dejar al cuerpo vivir libremente de sus placeres; ese es el mundo que hoy tenemos y al mundo en que apuntamos, más allá de que nos parezca bueno o malo, pero así es la modernidad.



MDE11 Es la misma fundición que homenajea el MAMM en el lugar de la exposición, ya que el salón central de este museo es el lugar donde anteriormente se producían cosas nuevas; hoy por 
hoy, las cosas nuevas, las obras nuevas, se muestran al público en este mismo lugar; donde, como decía, se funde lo antiguo del lugar, su evocación y su estructura, con las nuevas actividades, con las nuevas producciones, que ahora son artísticas y no unicamente comerciales, y ahora enseñan más haya de vender.


Por: Camilo Andrés López Valencia.

lunes, 14 de noviembre de 2011

M11 - Por Andrés Aguilera G.

Esta es la exposición Que mas me gusto porque incluye muñecos que de por si me agradan mucho y aparte refleja una critica al consumismo...

FIESTA DEL LIBRO - MEDELLIN 2011

EL HABER ASISTIDO  A LA FIESTA DEL LIBRO, MEDELLIN 2011, ME CONFIRMA UNA VEZ MAS QUE TENGO MUCHO POR CONOCER, POR SABER Y POR ENTENDER.
LOS LIBROS NOS APORTAN TANTO CONOCIMIENTO, QUE EN MI PASO POR LA FERIA, ME CUESTIONE, CÓMO ES QUE A VECES ME DA PEREZA LEER UN LIBRO INTERESANTE, Y ASI NO LO SEA EN MAYOR GRADO, ALGUNA COSA BUENA ME PUEDE APORTAR.


SARA GÓMEZ LÓPEZ


EN FIN, ASISTI A LA FIESTA DEL LIBRO EN COMPAÑIA DE DOS BUENOS AMIGOS, Y ANOTE VARIOS TITULOS QUE ME LLAMARON LA ATENCION, LO QUE PASA ES QUE POR FALTA DE DINERO NO LOS PUDE ADQUIRIR...

Una Feria Para Disfrutar - Santiago Vélez Vélez

Una Feria Para Disfrutar

La feria del libro es una de las actividades culturales más importantes en la ciudad de Medellín, este magno evento se realiza en mes de septiembre y es la completa integración de cultura, arte y letras; mezcla mortal y el único camino viable para cambiar la mentalidad de los habitantes de la ciudad.

Año tras año el nivel de las propuestas expuestas en la feria han subido  haciendo que el  flujo de asistente y críticos crezca de manera exponencial, hecho que eso es importante ya que la ciudad de Medellín ha implementado invertido en un completo esquema donde el centro o eje fundamental es la educación, esto se ve reflejado en la infinidad de proyecto como los parques bibliotecas, los colegios y la modernización de aulas, abriendo y exponiendo a la ciudad a las nuevas tendencias del siglo XXI y haciendo que el nivel de escolaridad suba, trayendo como beneficios directo la solución de algunos de los problemas sociales que tanto atormentan a esta bella villa.

Este año una de las temáticas expuestas fue la de retomar las obras de autores colombianos y hacer un completo performance donde el color, las letras y la música se complementaban de una manera correcta haciendo que la experiencia en el jardín botánico lugar elegido para esto, fuera una experiencia inolvidable, las propuestas graficas y la actividades seleccionadas fueron acertadas ya que incentivo en los asistentes el cariño y el goce por las letras.




Santiago Vélez Vélez

Cadáver exquisito - El Beso de la Española - Andrés Aguilar Gálvez, Natalia Palacio Vásquez, Santiago Vélez Vélez

El Beso de la Española

Después de las tardes calurosas recurrentes de agosto, las noches llegan con su refrescante soplo. Los sonidos de la ciudad se perciben con algo más de claridad y las oscuras calles están repletas de los transeúntes impacientes que esperan llegar a su destino luego de un largo día.

El centro de la ciudad abre sus puertas, lugares prodigiosos esperan por nosotros.
La proyección de la película empieza a las 8:00pm, el bus se retrasa, debió parar en El Palo, no quiso; sigue hasta la cámara de comercio donde por fin tiene la amabilidad de abrir la puerta luego de 5 largas cuadras.

A las 8:10 pm, luego de una agitada caminata por la avenida oriental y unas cuantas cuadras más arriba, llego al bar. Reconozco la canción inicial de la película, el lugar está lleno, todos atentos a la pantalla, la luz rojiza se extiende alrededor del lugar, cerveza, cigarrillos, la comida y mis amigos me estaban esperando. Entro rápidamente y me siento justo al frente de la pantalla. Suena “Echoes”.

Este bar ya no es lo que era, pero cuando menos lo esperas ocurre algo extraordinario. La noche se hacía agotadora, sin embargo hay todo un mundo a mi alrededor y es allí cuando veo a mi lado derecho un hombre cabizbajo, muy distraído, la mesera del lugar le lleva una Club Colombia roja. Levanta la cabeza, da las gracias y sale con su cerveza  a fumarse un cigarrillo.
Tarda en volver; al hacerlo, regresa acompañado por una mujer. Se sientan y conversan sin prestar atención a la película o a la gente que se encuentra en el lugar, solo son ellos dos. No paran de hablar durante media hora o más. La mujer lo abraza pero el no responde igual, su cerveza se acaba y también su deseo de permanecer allí.  Junto a la barra había un hombre que observaba a la pareja y de vez en cuando se interesaba por la pelea y le echaba unos re ojazos descarados a la mujer. Seguro que era por la bebida, pero el caso es que ella se dedicó a relamerlo con la mirada y a enseñarle sin pudor alguno la punta de la lengua. La pareja de la mujer decide ignorarla y centra su atención en la pantalla.

El hombre de la barra entra al baño, la mujer lo sigue. Me hubiera gustado saber húngaro para enterarme de qué le decía a gritos, porque él hombre de la mesa tenía cara de estar deseando que se lo tragara la tierra.

La mujer sale nuevamente y se sienta en la mesa, el hombre regresa a la barra como si nada. Más tarde llegan varios amigos de la pareja y se sientan todos juntos en la mesa, piden pizza y más cerveza. El ambiente es tenso, ellos lo notan y tratan de hacer bromas y toda clase de comentarios inapropiados para tratar de calmar la situación. Las cosas empeoran, el hombre se despide de todos menos de la mujer y se va. Un momento de silencio como de costumbre, la mujer mira hacia la salida del bar, se levanta pero permanece allí sin moverse, tal vez quiso tratar de seguirlo. Mira a su alrededor y se dirige a la barra; se enrosca otra vez con el hombre, se besan sin pasión, y de golpe él la abandonó también.  La mujer toma su cerveza, mira a la pantalla, hace un ademán de “salud” y se vomita en la barra.

Me concentro nuevamente en la película y en el ambiente acogedor que me rodea, la luz rojiza, los afiches de grandes bandas de la música, las colecciones de botellas de cerveza ubicadas por todo el lugar, las tres pantallas, la barra de pizza y al otro extremo la de cerveza, las voces de la gente y la compañía de mis amigos.

Al cabo de una hora, entra por la puerta un ser de extrañas proporciones, probablemente media entre metro ochenta y dos metros, de manos grandes, cara larga y piernas robustas; Todo el bar entro en silencio cuando se percataron de su presencia. El, lentamente avanzo hacia la barra, con dificultad se sentó en las angostas y pequeñas butacas de la barra, y con una voz ronca y grave pidió un vaso de leche. El cantinero asombrado pero con la impresión de haber tenido esta experiencia antes, se dirigió a la nevera y le sirvió el dichoso vaso de leche.

El hombre con tranquilidad a pequeños sorbos iba acabando a la mitad su vaso, sin importarle las burlas y los comentarios de la gente de la mesa, que sin reparo alguno y sin tacto se burlaban; pero lo que más me impacto fue que de un momento a otro la mujer de la mesa empezó a reírse de una manera exagerada, y en ese preciso instante el hombre de la barra paro de sorber su leche, lentamente bajo el vaso y con suavidad lo puso sobre la barra, el ambiente se puso más tenso aun, el hombre voltio lentamente hacia donde estaba a mesa y con unos ojos rojos iracundos, sin decir nada, miro a la mujer que seguía riéndose porque no se percato de lo que estaba ocurriendo.

Los hombres a su alrededor, en silencio trataban de silenciarla, de hacerle saber que estaba ocurriendo, pero no tuvieron éxito, ella con más fuerza se reía, el hombre gigante empezó a temblar del coraje, cuando de un momento a otro, sin que la gente se percatara se paro y se dirigió a la mesa de una forma tan veloz que la mujer no lo vio llegar.

Un momento eterno de silencio, la mujer dejo de reír, la razón, porque tenía una mano más grande que su rostro apretando su boca con una fuerza descomunal, los hombres a su alrededor petrificados no supieron que hacer, la mujer, con muestras de dolor empezó a llorar pero sin producir un solo sonido. El gigante apretaba cada vez más y más su mano, y con un tono más grave y aterrador que el anterior dijo “ríete ahora perra inmunda”, a lo que la mujer solo con pequeños sollozos casi inaudibles respondió con lágrimas.

No sé cuánto tiempo paso, solo sé que fue eternamente tensionante, solo interrumpido por un crujir que nunca se me olvidara, un crujir que solo escuche cuando era pequeño y fue cuando mi hermano callo por unas escaleras y se partió una pierna en tres pedazos.  Ese espeluznante sonido que vino de la mandíbula de la mujer y que fue causado por el apretar de la mano del gigante, en ese momento el dijo “para que te volvas a burlar de la gente piroba”, la soltó mientras ella se retorcía del dolor, se dirigió a la barra, pago su leche y salió por la puerta tras la mirada incrédula de todos los que estábamos en el bar.

La puerta del bar retumbo por el gran golpe de este enorme ser, los presentes en el bar siguieron en lo suyo sin darle importancia a la mujer herida o a lo que acabo de acontecer, mientras los amigos de la mujer petrificados por el  macabro hecho deciden salir a cazar a este gigante con el fin de darle su merecido, y romperle algunos cuantos huesos, de este bar salieron 5 hombre que se asemejaban a una cacerías de brujas. Mientras en el bar la mujer lloraba por el gran dolor y solo pedía la presencia de su novio, pobre mujer esperando algo que nunca llegaría y creyendo que llorando y suplicando por la presencia de su amado alcanzaría a espiar sus culpas y darle calma a su alma y cuerpo.

Mientras la pobre mujer pedía a su amado, el barman calmado por lo que acaba de suceder le comentaba a uno de los presentes, sentado en la barra pero que estaba más borracho que quien sabe qué, le decía al pobre borracho que lo que acaba de pasar no era nada, que era la peleas simple y absurda de todos los días donde una mujer borracha buscaba solo deseo y sexo en los brazos de alguien desconocido, que por lo borracha molesta a alguien y este le baja la borrachera a punta de golpes, que al final del día termina con plata en el bolsillo gracias a los ebrios que botan el amado papel, a la visita de unos policías que paran no a hacer su trabajo sino a beber gratis y una salida rápida para el hospital por parte de los golpeados en el bar.

Al final del día y para darle un cierre medio decente a este relato la pobre mujer que por el alcohol era una puta, termino en el hospital con la mandíbula rota en mil pedazos al igual que su corazón. Su novio o más bien su ex novio decidió terminar con la relación ya que no le interesaba una mujer fácil con unos tragos en la cabeza, los 5 cazadores que salieron tras el gigante terminaron al lado de la mujer en el hospital con los huesos de sus cuerpos hechos añicos, un final trágico para todos, donde nadie salió ganado.

Andrés Aguilar  Gálvez
Natalia Palacio Vásquez
Santiago Vélez Vélez



jueves, 10 de noviembre de 2011

Libros reales - Fiesta del Libro 2011 - Por: Camilo Andrés López Valencia

Para mí hoy no es lo que antes era, hoy por hoy pese a que hay un lugar mejor para este evento, no había como llegar al Palacio de Exposiciones, verlo atiborrado de gente y de toldos y degustar como loco de los libros. El problema es que no era yo muy amante de los libros que dijeramos y la parte didáctica del asunto le hizo falta a las Ferias que me tocaron de niño para interesarme en leer, más que en una pelota de fútbol o un instrumento musical.
Yo solía leerme las gambetas, y las canciones, siempre cada verso fue un poema que me leí, me releí y en mis momentos donde el micrófono de mi ducha fue testigo de mi inspiración musical, recité los versos más bonitos que sonaron con son en las emisoras, los canales musicales y los dispositivos de reproducción.

Pero hoy por hoy los tiempos cambiaron, tenemos niños que juegan pelota, que no leen de las canciones por que les gusta el reguetón y que sobre todo saben utilizar la lectura con el internet y con las nuevas posibilidades que le da la nueva Fiesta del libro, como se le llama ahora, ellos tienen una ventaja sobre los de mi niñez... Ya que para ellos ir a este evento ya no sólo es ver libros, pues allí se pinta, se juega y se aprende en torno a la literatura, dejando un buen recuerdo en sus mentes y esa dudita y esa goma que genera un buen día  y ver todo un mundo abierto en toda su expresión como el de la literatura.

Y cuando digo abierto, es abierto de verdad, de par en par, abierto a todo público y con productos asequibles para todo el mundo, puesto que ya los libros no son inalcanzables en su precio en la Fiesta del libro, hoy hay desde el más barato hasta el más caro, y de muy buena calidad. Es genial ver cada vez más colorido, más artistas hablando con la gente y sobre todo con los "locos bajitos" de Serrat, esos que posiblemente se paren en el futuro a hablar sobre su propia literatura, pues ellos son los escritores o analistas del futuro, aquellos que harán renacer la conducta culta del pueblo paísa, esa que se perdió hace años cuando nuestra pujanza pasó de ser realidad a simple historia de libros y verbo de un pueblo que en sus palabras no olvida lo grande que fue, pero que ahora pisa con irrespeto lo que a lomo de mula lograron nuestros abuelos tradicionales y cultos.

Hoy por hoy, Medellín goza de un magno evento, que generalizó la literatura, que la sacó de los libros y plasmarla en la vida real, para dejarla como espectáculo en la mente de los niños de hoy, que antes de jugar a la pelota pensarán que es un poema lo que hacía Pelé con ella y al tocar un instrumento tomarán como metáfora las manos de Jimmy Hendrix y las letras de John Lennon, y ya en su mente la goma, se generará el hábito del libro como el buen amigo que divierte y entretiene, finalizando por la acción más linda de la literatura, el momento en el que antes de verla en la realidad de un dibujo o una película, ese momento en que nuestra creatividad se deleita imaginándose lo que se está leyendo al acomodo que nuestro entendimiento de razón y corazón le quiera dar. 

Por: Camilo Andrés López Valencia

EL MDE11 UN RECORRIDO POR LA MEMORIA

El MDE11 tiene como lema “Enseñar y aprender”, por medio del conocimiento del arte, al estar allí nos encontramos  con  los diferentes modos de recreación, construcción y flujos de conocimiento que provienen del arte y que en gran medida forman el concepto, a la vez que podemos experimentar la sensación de lo creativo conjugado con el simbolismo y lo pedagógico en el arte actual.


El MAMM ha destinado para su exhibición el espacio central de su edificio: el Salón de Fundición, nombre que recuerda la lógica productiva que se daba anteriormente en este lugar y que es finalmente de donde sale el nombre de esta actividad dentro del MDE11.Un escenario entre la seguridad y la educación. No obstante, allí dentro de dichas obras podemos encontrar  los referentes de la historia que quedan reducidos a simples anécdotas que alimentan la creación de una experiencia autónoma. Es entonces cuando cada uno de nosotros ve trastocada su capacidad de entender, de recurrir a la memoria para sustentar la vivencia y la imaginación alarmada con el deseo de encontrar una nueva experiencia que nos lleve a volar.

POR: JORGE ANDRÉS TABORDA SALDARRIAGA